Historias de Familia

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Ana y Eduardo | Costa Rica

En este momento me encuentro en embarazo, el resultado de un proceso largo y tedioso. En mi caso hace unos 8 años se me diagnosticó hipotiroidismo y se me dijo que con esta condición me iba a ser muy difícil quedar en embarazo y que hasta que esta condición no se normalizara era inclusive mejor evitarlo a toda costa.

Esto generó una búsqueda de opciones para manejar este problema pues cuando te dicen que la pastilla que te debes empezar a tomar es para toda la vida suena tétrico. Además en mi caso me mandaron una dosis para comenzar que resultó siendo demasiado alta y ya estaba era pasando a hipertiroidismo. Esto me generó síntomas muy molestos y por esto decidí explorar la medicina natural para ver si por ese lado me iba mejor.

Por este lado se lograron erradicar varios problemas y me sentía mucho mejor. El problema era que los exámenes de laboratorio daban una TSH muy por encima del nivel normal. Así que según estos resultados no era posible ni recomendable quedar en embarazo. Finalmente me ví forzada a cambiar de médico porque salí del país y esto generó un gran desajuste, pues ya no me sentía bien y los exámenes seguían muy desfasados.

Por último un médico amigo me recomendó acudir de nuevo a un endocrinólogo y así fue. Como ya se sabía que era sensible a la droga, esta se fue incrementando de a poquitos hasta lograr hace unos 4 años tenerla en un nivel normal. Fue entonces cuando comenzamos con mi esposo a intentar quedar en embarazo.

Como estábamos en un país nuevo también toco cambiar de ginecólogo y esto fue todo un proceso pues se hicieron algunos exámenes generales y como todo daba bien, se nos dio un año para ver si esto se lograba. No se logró.

Después de esto no encontré apoyo en los médicos para investigar qué era lo que estaba pasando, así que cambiaba de doctor, pero era peor porque era como volver a empezar, no valían los exámenes ya hechos. Volvía y se miraba todo lo general, daba normal y comenzábamos otra vez con un año y así sucesivamente.

Esto fue haciendo el proceso muy desgastador y doloroso, porque esa sensación cada mes cuando regresa el período y uno comprueba que este mes tampoco fue, es muy complicada de manejar, frustrante y va generando cierta tensión en la pareja. Además hasta cierto punto afecta la vida sexual porque se vuelven condicionadas las relaciones ya que deben ser dentro de ciertos días, etc…

Luego de vivir este proceso al ver que no pasaba nada y estaban pasándose los años y el reloj biológico presionando comencé a explorar el mundo de los tratamientos de fertilidad y averiguando con un especialista y consultando entendí que lo mejor era hacer unos exámenes más completos los cuales deberían incluir laparoscopia o la histerosalpingografía.

En el país donde yo vivo no pude que ninguno de los dos ginecólogos accediera ni recomendara hacer la laparoscopia, pues decían que si los resultados de la histerosalpingografía habían salido bien y que si las trompas estaban permeables no era necesario hacerla.

Así pasó otro año, se hizo un ciclo de tres meses tomando medicamentos para estimular la ovulación y programando las relaciones sexuales de acuerdo a los ultrasonidos que nos iban diciendo como iban creciendo los folículos. Los resultados no fueron exitosos.

Mientras que estábamos haciendo estos intentos seguimos averiguando lo de los tratamientos de fertilidad y nos programamos para buscar en nuestras próximas vacaciones una segunda opinión con un especialista que nos habían recomendado mucho pues se nos volvió la prioridad del año ya que yo acababa de cumplir 37 años.

El especialista recomendó hacer la laparoscopia, así que eso fue lo primero que se hizo. Al hacer esta se encontró que las trompas de Falopio estaban muy comprometidas y que ambas estaban muy obstruidas. Esto dio lugar a estudiar opciones y se determinó que hacer una inseminación artificial podía no tener buenos resultados pues el paso por las trompas era prácticamente imposible.

Fue un proceso doloroso porque aunque estábamos contentos de tener por fin un diagnóstico documentado de lo que estaba pasando esto genera en la mujer un sentimiento de frustración al comprobar que el problema de fertilidad es real. Por otro lado la opción viable en estas circunstancias era la fertilización in Vitro lo cual no lo esperábamos, pues creíamos que lo que íbamos a hacer era inseminación artificial. Así que hubo que pensar y tomar decisiones rápidas, pues como en nuestro país de residencia no era viable la fertilización in Vitro decidimos aprovechar y ya estando lejos programar el primer ciclo de in Vitro.

Para esto necesitamos mucho apoyo del personal de la institución en la que trabaja el médico especialista, pues se tienen muchas preguntas. Por un lado es una inversión alta y con la cual no contábamos, por el otro el hacerlo nos representaba tiempo adicional de vacaciones, y lo más difícil es llegar al nivel de confort de que entiendes que es lo que se te va a hacer y vas venciendo los miedos uno a uno. En mi caso no me habían operado nunca así que me daba miedo todo, y aunque parte del miedo ya había sido vencido al hacer la laparoscopia de todas formas cuando te explican los riesgos te da miedo someter a tu cuerpo a este proceso.

Nos recomendaron hacer el segundo ciclo lo más pronto que fuera posible, por lo que a los 4 meses estábamos de nuevo intentando. Para mí fue importante este tiempo pues me permitió prepararme mentalmente e inyectar una gran dosis de positivismo de que todo iba a salir bien.

Así que desde que viajé estaba en esa frecuencia y cada cosa que hacíamos como por ejemplo la medicina de estimulación de ovulación que te dan antes fue dando muy buenos resultados y así todo iba saliendo muy bien.

Cuando se dio la extracción de óvulos también nos fue muy bien y por ejemplo la muestra de semen de mi esposo salió muy bien en este caso. Esto permitió tener mejores embriones y poder contar con tres para la transferencia.

Aunque había uno que no parecía que fuera seguir creciendo se tomo la decisión con el doctor de colocarlo pues no tenía mucho sentido congelar un solo embrión. Así que se transfirieron tres embriones, esto se hizo al tercer día o sea un día más de cómo lo hicimos la primera vez y desde que los vi ya más divididos y cuando vi la lucecita que ve uno cuando se hace la transferencia les dije que los necesitábamos muy pegajositos.

Y dicho y hecho después de una espera que se hace larguita pero en la cual estaba yo muy optimista y en la cual rece mucho y me visualizaba ya embarazada, a los 15 días me estaba haciendo la prueba de embarazo y dio positiva. Esa llamada del médico es increíble uno no lo puede creer.

Además en mi caso me dijo que el nivel de la hormona del embarazo había salido alto así que era muy probable que fuera más de un bebé. En fin me regrese a casa para ponerme al cuidado del ginecólogo del lugar donde vivo. Al comienzo hubo un poco de resistencia al ver que nosotros nos habíamos sometido a este proceso, pero luego cuando vieron la laparoscopia y vieron el resultado exitoso se mostraron más colaboradores.

Nos hicieron un ultrasonido a las seis semanas y se pudo comprobar que había tres saquitos pero que uno no tenia embrión, los otros dos sí. Así que estaba en embarazo de gemelos. Ya tengo 5 meses y medio de embarazo.

Estamos plenos y felices, mi esposo está fascinado. No hacemos sino darle gracias a Dios que nos guió en este camino y fuimos tomando las decisiones adecuadas que han permitido que yo este embarazada en este momento. Todavía hay días que me despierto, me miro la barriga y no lo puedo creer.

A otras parejas que estén pasando por una situación semejante, por un lado les recomiendo que si la mujer es menor de 35 años y después de un año no ve resultados deben consultar con el especialista para ver qué está pasando. Si la mujer es mayor de 35 años y después de seis meses no ve resultados debe consultar con el especialista.

A veces nos cuesta tomar esta decisión pero mientras más pronto es mejor, se baja mucho la ansiedad al ver que se está haciendo hasta lo imposible para lograr un resultado exitoso. Por otro lado si bien es cierto que estamos viviendo una época donde las mujeres al querernos realizar profesionalmente vamos dejando lo del los hijos para después les recomiendo de todo corazón que lo hagan antes de los 35 años.

Los sentimientos diarios de estar en este momento en embarazo son indescriptibles, es una emoción y un agradecimiento con la vida por hacernos posible el experimentar todos estos cambios, a nivel de pareja y en mi como mujer que desde todo punto de vista ha valido la pena el ser perseverantes y haber hecho posible que esta sea nuestra realidad hoy.