Historias InSer.

Corazones que abrazan una gran familia.

Somos unos papás enamorados de nuestros cuatro hijos. Tuvimos una pérdida antes de tener a nuestra primera hija, a la que buscamos por dos años. Como después del nacimiento de la niña no quedábamos en embarazo de nuevo, acudimos a Inser, donde después de algunas pruebas preconcepcionales,  me dijeron que no tenía ovulación.

Empezamos el proceso y el doctor nos recomendó un tratamiento  con pastillas e inyecciones, pero no dio resultado. Después pasamos por una inseminación, y aunque pensábamos que iba a ser un largo proceso, en el primer intento logramos concebir a nuestros trillizos. Fue un embarazo muy bonito, con dificultades, pero se dio perfecto. Es la mejor experiencia que pude tener en la vida.

A las mujeres con dificultades les digo que no pierdan la fe, que confíen en Dios y en las manos de los doctores, que si va un hijo va a llegar, llega.

La calidad humana del personal es excelente, hermosa, es lo más importante que tiene la clínica. Desde que llegas te tratan de una manera muy especial. Es una bendición que instituciones como estas nos ayuden a engendrar una familia de la mano de Dios.

 

Carolina Uribe, paciente InSer.