¿Cómo la endometriosis afecta la fertilidad?

La endometriosis es una enfermedad crónica, que consiste en la aparición de tejido endometrial en cualquier lugar anatómico diferente a su ubicación original, que es la parte interna del útero (endometrio) y que fecta directamente a la fertilidad de la mujer.

Este tejido endometrial puede implantarse en cualquier lugar del cuerpo humano, sin embargo, su aparición es más frecuente en las trompas uterinas, ovarios, vagina, recto y pared pélvica o peritoneo.

Las lesiones iniciales presentan un aspecto rojo y con el tiempo se van convirtiendo en implantes de color negro, que pueden formar incluso quistes con aspecto de chocolate en su interior. De la misma manera la endometriosis puede generar adherencias o bridas de los órganos pélvicos, es decir que se adhieran unos con otros, generando dolor y limitaciones de la función normal de dichos órganos.

Estas lesiones y adherencias, pueden ocasionar síntomas como dolor pélvico intenso, períodos menstruales abundantes y dolorosos, o dificultad para lograr un embarazo.

Es importante aclarar que se trata de una enfermedad benigna que no tiene relación con cáncer ni otro tipo de enfermedad neoplásica, pero es una de las causas más frecuentes de dolor pélvico e infertilidad. De allí la importancia de descubrirla a tiempo y tratarla de manera adecuada, con el fin de evitar la aparición de los síntomas molestos que puede producir, así como la interferencia que puede generar para lograr una gestación natural.

¿A QUIÉN AFECTA Y POR QUÉ SE PRODUCE ?

La endometriosis se presenta principalmente en mujeres jóvenes que se encuentran en etapa reproductiva y puede afectar a 1 de cada 5 mujeres en este rango de edad. Podemos encontrarla además, en cerca de la mitad de las mujeres que presentan dificultad para lograr un embarazo de manera espontánea.

No se conoce la causa exacta, sin embargo, sabemos que existen algunos factores genéticos y hereditarios que predisponen a ciertas mujeres para desarrollar esta enfermedad.

Existen muchas teorías acerca de su causa exacta, pero al parecer una de las mas acertadas es el flujo retrógrado del sangrado menstrual; es decir, el material que debía ser expulsado por el canal vaginal, regresa a través las trompas uterinas, llegando así a la cavidad abdominal y los órganos pélvicos internos.

Cabe aclarar que no todas las mujeres que presentan este flujo retrógrado de sangrado menstrual, presentan endometriosis y esto puede desvirtuar un poco este planteamiento.

Otra teoría importante, parece estar basada en la producción de estrógenos. Estas hormonas son liberadas principalmente por los ovarios y son necesarias para muchas de las funciones corporales normales de la mujer. Sin embargo en algunos casos, estos mismos estrógenos estimulan las células del cuerpo para generar focos de endometriosis.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS QUE HACEN SOSPECHAR ENDOMETRIOSIS?

El principal síntoma que puede presentar una mujer con endometriosis es el dolor pélvico intenso.

Este dolor se hace más fuerte durante el período menstrual y al momento de las relaciones sexuales, pero puede manifestarse también con dolor en el recto, vejiga, espalda y extremidades. Es frecuente también encontrar sangrados menstruales muy abundantes, sin embargo, en muchas mujeres la primera manifestación es la dificultad para lograr un embarazo espontáneamente.

Es importante saber, que no todas las mujeres que presentan estos síntomas tienen endometriosis, pero debe estar dentro de las opciones diagnósticas principales.

¿CÓMO HACEMOS EL DIAGNÓSTICO DE ENDOMETRIOSIS?

Diagnosticar esta enfermedad no es fácil y en muchas ocasiones es necesario realizar procedimientos invasivos para confirmar su presencia.

El primer indicio de la enfermedad está dado por los síntomas referidos por la paciente, apoyados en un examen ginecológico completo, que en pacientes que presentan la enfermedad, puede ser más molesto y doloroso de lo habitual. Es necesario realizar un examen de ultrasonido preferiblemente por vía transvaginal, con el fin de detectar lesiones causadas por la endometriosis, como quistes o retracciones de órganos. Aunque de manera frecuente, la endometriosis genera lesiones muy pequeñas que no se detectan por esta vía.

El método ideal para diagnosticar la endometriosis es la laparoscopia. Este procedimiento consiste en introducir una
cámara a través del ombligo e insuflar el abdomen con un gas (CO2), con el fin de observar directamente la cavidad abdominal y los órganos pélvicos. Esta intervención no solo nos permite diagnosticar la enfermedad, si no también extirpar las lesiones que se encuentren en ese momento, como focos rojos o negros de la enfermedad, quistes ováricos o liberación de adherencias.

La mayoría de ocasiones la laparoscopia es suficiente para realizar el diagnóstico adecuado de la endometriosis, pero en ciertos casos, es necesario tomar muestras de tejido abdominal que puede lucir aparentemente sano, con el fin de enviarlo al laboratorio de patología y confirmar así, la presencia o ausencia de la enfermedad.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO PARA LA ENDOMETRIOSIS?

El tratamiento podemos dividirlo en 2 grupos principales:

  1. Mujeres con deseo de embarazo cercano:

En este caso el tratamiento depende de la severidad de la enfermedad y el compromiso de los órganos pélvicos. De entrada es recomendable realizar una laparoscopia diagnóstica y/o operatoria, con el fin de confirmar la presencia de la enfermedad y tratar las lesiones encontradas durante el procedimiento. Dependiendo entonces del tipo de afección y el grado de compromiso en el aparato reproductor, se pueden realizar tratamientos para lograr el embarazo, desde muy básicos como la estimulación de los ovarios para asegurar la ovulación, hasta tratamientos que implican la manipulación de gametos como la fertilización in vitro, cuando el compromiso por la endometriosis es mayor.

El tipo de tratamiento depende a su vez de la edad de la mujer, sabiendo que a mayor edad menor fertilidad y mayor tiempo de exposición a la enfermedad, de forma tal que en pacientes con diagnóstico de endometriosis, la recomendación es buscar embarazo en edades tempranas o al menos no postergar excesivamente la reproducción. La edad y el tiempo de evolución de la enfermedad, son los factores que más dificultan la consecución del embarazo.

En todos los casos es necesario evaluar la calidad de los espermatozoides de la pareja, con el objeto de escoger el tratamiento mas adecuado y efectivo.

  1. Mujeres sin deseo de embarazo:

En este caso el tratamiento está enfocado a mejorar los síntomas producidos por la enfermedad y evitar la progresión de las lesiones. Además de la laparoscopia como herramienta principal de manejo, si no existen planes inmediatos de embarazo, está indicado el uso de medicamentos de tipo hormonal, que tiene como objetivo principal bloquear el efecto nocivo de los estrógenos.

Estos medicamentos pueden ser anticonceptivos orales (preferiblemente con compuestos de progesterona), medicamentos inyectables, bloqueadores de hormonas e incluso algunos que inducen una especie de “menopausia”, que tienen como fin disminuir los síntomas y evitar la progresión de la enfermedad, aunque muchas veces presentan marcados efectos secundarios.

De manera reciente se ha venido utilizando un dispositivo intrauterino que liberan lentamente hormonas (progesterona), siendo este un tratamiento cómodo, efectivo y con pocos efectos secundarios.

El embarazo es el mejor tratamiento natural para la endometriosis, debido al efecto protector que ejerce sobre los efectos adversos de los estrógenos; mejora de manera sustancial los síntomas ocasionados por la enfermedad y regresa los órganos pélvicos en muchas ocasiones, a su funcionamiento normal.

La endometriosis es una enfermedad que acompaña a la mujer durante toda su vida reproductiva y en ocasiones incluso puede afectarla luego de la menopausia. De allí la gran importancia que tiene su diagnóstico y tratamiento oportunos.

German David Ospina
Especialista en Fertilidad Grupo inSer